Hola Enrique, Juan Pablo y Jorge Luis:
Mi genealogia por el lato materno esta hubicada
en la rivera de Chapala, precisamente en Ocotlan,
La Barca, Jamay, y se extendio hacia Tototlan y
Atotonilco, los apellidos que busco son:
Gómez, Flores, Villarruel, Orozco, Jimenez, Ruiz de
Velasco, Vaca, Castellanos, etc.
Estoy un poco atorado aqui, porque varios registros
de mis ancestros debian estar en los archivos parroquia-
les de Tototlan, Jal. pero este es uno de los archivos
mas destruido en la Guerra Cristera, agradeceria mucho
su ayuda.
Para Informacion Sobre el Gran Historiador
Jaliciense Jose Ignacio Davila Garibi, lo que
enconte en Internet:
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http://www.ochocolumnas1.net/2003/septiembre/26/NUEVAS_SECCIONES/cuerpo…
Ignacio Dávila Garibi,
el gran bibliógrafo de Jalisco
«Apuntes para la historia de la Iglesia en Guadalajara», obra que fue su
coronamiento como investigador e historiador
Marisela Tachiquín | OC Los libros son una extensión de la imaginación, del
sentir y del saber del hombre, han sido y son los encargados de guardar la
memoria y acontecimientos de la humanidad, de ahí lo loable de la labor de
quienes se han dedicado a investigar y plasmar sus ideas a través de la
escritura, que ni los medios modernos logran desplazar.
Ignacio Dávila Garibi es uno de estos personajes que hicieron de la
escritura su forma de vida, a la que ingresó a muy pronta edad y que nunca
abandonó pero sí combinó con la docencia y su familia.
El incansable escritor. En el marco de las sesiones mensuales que organizan
el Instituto Cultural Ignacio Dávila Garibi y la Cámara de Comercio de
Guadalajara, el presbítero José Rosario Ramírez Mercado dictó la conferencia
titulada «José Ignacio Dávila Garibi. bibliófilo y bibliógrafo de Xalisco».
Señaló el padre Chayo, como todos en el medio cultural lo conocen, que
«desde que descifró los veintiocho signos con que se forjan los sonidos que
hacen las palabras, sin duda como todos los de entonces, sus manos de niño y
sus ojos incontaminados fueron a dar con el «cajoncito» de las cinco vocales
y luego con las tablas de las vocales ya en compañía de las consonantes»,
tal y como lo mostraba el silabario de San Miguel. Allí fue la puerta de
ingreso en el vicio de leer, compañero inseparable en largo y fecundo
recorrido por miles y miles de líneas impresas y no impresas. El dintel en
el otro vicio, el de escribir, llegó el 12 de diciembre de 1903».
Un elogio paterno el causante. Entre las anécdotas que mencionó el padre
Chayo destaca una, quizá la más importante, pues ella fue el detonante para
la gran carrera que inició Ignacio Dávila Garibi. Cuentan que el padre de
este ilustre personaje de Jalisco leyó un escrito y le dijo: «Debes
dedicarte a escribir para el público; sigue mi consejo, no te arrepentirás.
Esto, claro está, sin perjuicio de la carrera profesional que elijas».
Y así sucedió, pues ese elogio paterno fue el corcel que emprendió una
desatada carrera, pero aclaró el conferencista que para nada desordenada.
Guadalajara, su inspiración. Al recorrer la obra escrita por don Ignacio
Dávila Garibi aparece una constante, una clave de sus pensamientos, su
biografía intelectual, «lo que él eligió para la inspiración de su obra
escrita fue, primeramente, Guadalajara, a pesar de vivir alejado de ella más
de medio siglo, luego el occidente y finalmente su México».
Su vida familiar. Don Ignacio nació en la casa señalada con el número 487 de
la calle Juan Manuel; hijo de don Ignacio Dávila Cabrera y doña Elena Garibi
Santa María; el sacramento del bautismo lo recibió en la parroquia de El
Rosario. A la edad de 28 años, y ya con el título de abogado, contrajo
matrimonio con María González Chávez, con quien tuvo cinco hijos: María
Soledad, religiosa salesiana; María Guadalupe, misionera del Espíritu Santo;
Luz Cristina, quien se casó con José Luis Noriega Vargas; Ignacio Luis,
quien se casó con Susana Camacho Guzmán y Elena Victoria, esposa de Carlos
Anaya Chávez.
Una muestra del rescate que realizó. Señaló el padre Chayo que entre el
cuantioso bagaje que rescató él se ufanó siempre de dos hallazgos: la bula
de erección del obispado de Compostela en Nueva Galicia, que era
completamente desconocida, de tal forma que se enmendó el error en que los
historiadores incurrían al señalar el 21 de julio de 1548 como fecha de
erección del obispado en vez del 13 del mismo mes del año 1548; el segundo
hallazgo fue el primer plano del antiguo obispado compostelano del que no se
tenían noticias.
Hay mucho más que decir sobre el trabajo de investigación y bibliográfico
que realizó don Ignacio Dávila Garibi, de la actividad cultural que realizó,
pero buena parte de su legado se encuentra en el instituto cultural que
lleva su nombre y que junto con la Cámara de Comercio de Guadalajara le
rindieron este significativo homenaje.
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http://www.academia.org.mx/Academicos/AcaSemblanza/Davila.htm
IGNACIO DÁVILA GARIBI
ACADÉMICOS
Nació en Guadalajara, Jal., el 22 de junio de 1888; falleció en México, D.F.,
el 11 de enero de 1981.
Ingresó en la Academia el 27 de noviembre de 1954 como numerario; silla que
ocupó: XXXIII (1º).
Cargos: Bibliotecario (8º ): 1959-1962; Secretario (10º ): 1962-1981.
Nació en Guadalajara, Jalisco, el 22 de junio de 1888 y murió en la ciudad
de México, el 11 de enero de 1981. En su ciudad natal se recibió de abogado
(1915) y, a la vez que ejercía su profesión, fue profesor en la Escuela
Libre de Jurisprudencia del estado, en los Seminarios Conciliares Mayor y
Menor y en otras instituciones. Entre 1920 y 1921, comisionado por el
Arzobispo de Guadalajara, visitó el Archivo General de Indias, de Sevilla, y
varias bibliotecas españolas, italianas, francesas y de los Estados Unidos,
en la búsqueda y recopilación de datos para la historia de la Iglesia en
Nueva Galicia. En 1929 se radicó definitivamente en la ciudad de México,
donde impartió náhuatl, etimologías y español, en las Facultades de
Filosofía y Letras, de Ciencias y en la Escuela Nacional Preparatoria, de la
Universidad Nacional Autónoma de México; en la Universidad Iberoamericana y
en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, entre otras. Trabajó en
el Instituto de Investigaciones Lingüísticas, donde presidió la Academia
Mexicana de la Lengua Náhuatl en dos ocasiones (1934-1935, 1941-1943) y, en
1943, fundó la Academia Mexicana de Genealogía y Heráldica. Fue también
colaborador y miembro del Consejo Directivo de la Enciclopedia de México. En
1947, la UNAM lo nombró maestro Ex-Officio en Historia y recibió los
doctorados "Honoris Causa" en Sociología por la Universidad Androsófica de
San Marino (1950) y por la Academia Studiorum Minerva, de Bari, Italia
(1952). Fue Caballero y Comendador de algunas Órdenes Ecuestres y
Hospitalarias y perteneció a numerosas asociaciones culturales y
científicas, de México y del extranjero, entre las que destacan la Sociedad
Mexicana de Geografía y Estadística; la Academia De Genealogía y Heráldica
"Mota Padilla", de la que fue presidente vitalicio; la Academia de Ciencias
"Antonio Alzate"; la Academia Mexicana de la Historia (1938) y la Academia
Mexicana de la Lengua (1954), de la que fue bibliotecario (1959-1962) y
secretario perpetuo desde 1962. Colaboró en el Boletín de la Junta Auxiliar
Jalisciense, de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística (1919-1934);
en Colección de Documentos Históricos Inéditos o muy Raros Referentes al
Arzobispado de Guadalajara (1921-1927); en Juventud (1910-1914) y en La
Época, de Guadalajara; en Memorias de la Academia Mexicana de Genealogía y
Heráldica (1945-1965); en Christus; en Estudios de Cultura Náhuatl
(1959-1967); en Investigaciones Lingüísticas (1935-1937) y en Memorias de la
Academia Mexicana de la Lengua (desde 1956), entre otras muchas de la ciudad
de México.
José Ignacio Paulino Dávila Garibi, además de ser un prolífico
bibliógrafo (Bibliografía de un octogenario registra mil ciento nueve de sus
obras, entre libros, folletos, artículos, leyendas y poemas sueltos), fue
narrador, poeta y dramaturgo. Como narrador, recreó leyendas y tradiciones
de la época prehispánica y primeros años de la conquista; como poeta, sus
composiciones fueron escritas para celebraciones familiares, por los que
sólo circularon en ediciones privadas; y como dramaturgo escribió, en
colaboración con Higinio Vázquez Santa Ana, tres obras infantiles de
intención didáctica. Su obra también comprende biografías, discursos,
elogios fúnebres, trabajos de genealogía, sociología, arqueología,
etnografía, epigrafía, filatelia, etcétera, pero sobresalen sus
investigaciones en torno a la historia de la Iglesia en Jalisco y a la
toponimia, el folklore y las lenguas indígenas como el náhuatl, el coca y el
ópata.
Diccionario de escritores mexicanos, Universidad Nacional Autónoma de
México, Instituto de Investigaciones Filológicas, México, 1988.
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http://www.jalisco.gob.mx/nuestroedo/muro/davilagaribi.html
JOSÉ IGNACIO DÁVILA GARIBI.
(1888-
Historia